Por qué Verano Azul es la clave


1979 Verano azul_TW

Lo reconocemos, Verano Azul ocupa un lugar de excepción en nuestro ranking sentimental de series. La muerte de Chanquete sumió en la más profunda de las tristezas a muchas generaciones de españoles. Revivirla verano tras verano, en las tradicionales reposiciones del programa, hizo más por que los niños se enfrentasen con el trauma de la muerte que todas las películas de Disney juntas. Aceptamos que esto pueda ser un poco exagerado; gajes de ser unos incondicionales de la ficción de Antonio Mercero. Somos tan fanáticos que la trama de ‘Spoiler’ gira en torno a una premisa: #ChanqueteDebeMorir.

A lo largo de sus 19 capítulos de aproximadamente una hora de duración, nos hicimos amigos de Chanquete, conocimos a nuestra primera pandilla de verano, aprendimos “de dónde vienen los niños”, vivimos el primer amor (y el primer desamor) y nos pusimos reivindicativos luchando contra perversos constructores -una advertencia de Mercero frente a la explotación inmobiliaria que estaba por venir (efectivamente, vemos mensajes ocultos en todas partes)- con el “no nos moverán”. Este lema no tardó en convertirse en himno y podía escucharse en casi cualquier protesta que se preciase de tal nombre.

La serie comenzó a emitirse en octubre de 1981. La primera generación de veranoazulófilos se forjó domingo a domingo, siempre fieles a su cita de las 16:05 h con TVE, Mirinda en mano.  El final del verano llegó en febrero de 1982, momento en que sus protagonistas pusieron fin a unas vacaciones que se repetirían reposición tras reposición, hasta alcanzar el codiciado estatus de clásico estival (al igual que el tradicional baño de Ana Obregón). No importaba el año que fuese ni el tiempo que hiciera: siempre se podía confiar en Televisión Española para disfrutar de un verano azul en la cálida Nerja de los 80.

Se estima que reunió a más de 20 millones de televidentes (dato que incluye las sucesivas reposiciones). Aunque los sistemas de medición de audiencias llegaron con la irrupción de las emisiones privadas, cifras aportadas por TVE indican que, en 1995, el 91,3 % de los españoles había visto al menos un capítulo. Este porcentaje se convirtió en un 78 % en 2011.

Verano Azul fue emitida también en toda Latinoamérica, en PortugalAngola y en algunos países no latinos como Argelia, Croacia, Checoslovaquía, Polonia, Bulgaria y Francia.